[29/9/2009] Con el objetivo de tener sancionado el proyecto de ley de radiodifusión lo antes posible, la presidenta argentina Cristina Fernández realizó, por lo menos, cuatro llamadas telefónicas al senador oficialista Guillermo Jenefes para convencerlo de que cambie su postura rebelde. Jenefes preside la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, cabecera del debate, y todavía se resiste con firmeza a aceptar la orden del gobierno de aprobar la iniciativa sin modificaciones. Tanta presión encuentra explicación en el hecho de que, sin la firma del senador, el oficialismo no podrá obtener dictamen y, por lo tanto, se vería imposibilitado de abrir la discusión en el recinto de la Cámara Alta. Ante la posibilidad de que esas gestiones fracasen, como viene ocurriendo hasta ahora, los presidentes de las bancadas de diputados y senadores oficialistas, Agustín Rossi y Miguel Pichetto, respectivamente, comenzaron a hacer cuentas para ver si la Cámara Baja tendría los votos necesarios para revertir cualquier eventual cambio introducido en el Senado. Información publicada en los diarios La Nación, Perfil y Clarín (Argentina).
La Nación (Argentina).
La Presidenta redobla la presión sobre el voto del senador Jenefes
Intentó comunicarse con él cuatro veces, sin éxito, para que apoye el proyecto oficial de medios
Desesperado por tener sancionado el proyecto de ley de radiodifusión la semana próxima, el Poder Ejecutivo lanzó una dura ofensiva que incluyó, por lo menos, cuatro llamadas telefónicas de la presidenta Cristina Kirchner con el objetivo de presionar al senador oficialista Guillermo Jenefes (Jujuy) para que cambiara su postura rebelde.
Jenefes preside la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, cabecera del debate, y todavía se resiste con firmeza a aceptar la orden de la Casa Rosada para aprobar la iniciativa sin modificaciones (como se informa por separado).
Tanta presión encuentra explicación en el hecho de que, sin la firma del jujeño, el kirchnerismo no podrá obtener dictamen y, por lo tanto, se vería imposibilitado de abrir la discusión en el recinto de la Cámara alta.
Ante la posibilidad de que esas gestiones fracasen, como viene ocurriendo hasta ahora, los presidentes de las bancadas de diputados y senadores oficialistas, Agustín Rossi y Miguel Pichetto, respectivamente, comenzaron ayer a hacer cuentas para ver si la Cámara baja tendría los votos necesarios para revertir cualquier eventual cambio introducido en el Senado.
Según pudo saber La Nacion de fuentes oficialistas, durante su gira por el exterior Cristina Kirchner intentó comunicarse por teléfono en cuatro oportunidades con el legislador durante las últimas 48 horas. Esos voceros también confiaron que la jefa del Estado no pudo hablar con Jenefes, lo cual muestra la dura posición que adoptó el legislador.
Esa firmeza también quedó reflejada en un cruce verbal subido de tono que el senador mantuvo ayer con el jefe de su bancada. Tras bambalinas y mientras se desarrollaba la tercera jornada de audiencias públicas, Pichetto le planteó la orden de la Casa Rosada de que el dictamen debe estar firmado el viernes próximo. "El viernes, no", respondió el jujeño.
En diálogo con La Nacion, el presidente del bloque oficialista del Senado insistió en esa postura. "Creo que para el viernes esto está agotado", sentenció.
En ese sentido, la jornada de hoy podría ser clave para el futuro del proyecto kirchnerista, ya que Pichetto pretende someter a votación de las cuatro comisiones que participan en el debate una fecha límite para la firma del dictamen.
Apoyos y críticas
Por otra parte, ayer se oyeron voces en favor y en contra del proyecto que impulsa el Poder Ejecutivo.
La más ferviente defensora de la iniciativa fue la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien aseguró que en esta discusión "no hay tu tía: o se está con esta ley o se está con la dictadura sangrienta".
Afuera del Salón Azul del Senado, donde se celebran las audiencias, Bonafini aseguró: "La oposición tiene cerebro de maní".
También en favor del proyecto se expresó Andrea Pochak, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). "Desde el punto de vista de los derechos humanos, el texto usa como parámetro el respeto al derecho de la libertad de expresión", afirmó, y solicitó a los senadores que "[procedieran] a sancionar la ley" tal cual la aprobó la Cámara de Diputados.
Por último, la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) destacó "los avances" realizados por la Cámara baja, pero reclamó mayor autonomía de la autoridad de aplicación que propone la ley respecto del Poder Ejecutivo.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1180091
Perfil (Argentina).
Ley de medios: Cristina telefonea al senador Jenefes para lograr su apoyo
Necesita su firma para obtener dictamen y comenzar la discusión en la Cámara. Qué dicen desde el oficialismo ante la posibilidad de un "nuevo Cobos" en el Senado.
El kirchnerismo tiene un panorama complicado en el Senado. El senador oficialista Guillermo Jenefes (Jujuy) aún no cambió su postura rebelde para dar su voto positivo al proyecto de la ley de medios. El jujeño preside la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, cabecera del debate, y todavía se resiste a aceptar la orden de la Casa Rosada para aprobar la iniciativa sin modificaciones.
El Poder Ejecutivo necesita sancionar el proyecto la semana próxima, por lo que, según informó La Nación, la presidenta Cristina Kirchner llamó, durante las últimas 48 horas, cuatro veces al senador para que cambiara su postura. Sin embargo, la jefa de Estado no tuvo suerte. La posición que adoptó el legislador es una de las más duras.
Su firma es fundamental para el oficialismo. Sin su apoyo, no podrá obtener dictamen y, por lo tanto, se vería imposibilitado de abrir la discusión en el recinto de la Cámara alta.
Cruces. Ayer el jefe de la bancada oficial, Miguel Ángel Pichetto, le planteó la orden de la Casa Rosada de que el dictamen debe estar firmado el viernes próximo. "El viernes, no", respondió el jujeño.
En ese sentido, la jornada de hoy podría ser clave para el futuro del proyecto kirchnerista, ya que Pichetto pretende someter a votación de las cuatro comisiones que participan en el debate una fecha límite para la firma del dictamen.
El jefe de la bancada K dijo a El Cronista que "Jenefes es un senador importante, un hombre de personalidad y con trayectoria. Estoy convencido de que va a actuar en función de los intereses del país, para tener una ley democrática. Tengo plena confianza de que va a acompañar al Gobierno".
Habló. El senador Jenefes sostuvo en declaraciones a la prensa que "no es un proyecto perfecto, que no merezca introducir una coma". El jujeño sostuvo que "al jueves 8 de octubre no vamos a llegar, es imposible bajar el proyecto al recinto, como pretende el Gobierno", al señalar que "se necesitan ocho firmas favorables en las cuatro comisiones en las que se lo está discutiendo".
"El Senado está escuchando a todas las partes, vendrán constitucionalistas de distintas expresiones, lo cual enriquecerá el debate y confirmará si se vulneran derechos adquiridos con la presente ley", explicó el legislador.
Propietario. Jenefes no es ajeno a los multimedios. El senador tiene vínculo directo con el grupo Visión Jujuy. Este grupo tiene el Canal 7, AM 630, FM 97.7, Radio Perico, Radio Libertador, Codivisión (un circuito de televisión codificada), el hotel Howard Johnson Plaza Jujuy y la Finca Fruitland. Además, tiene unas 15 repetidoras por Jujuy y Salta, por lo que la ley lo perjudicaría.
El propio Jenefes fue presidente del grupo Visión por lo menos hasta fines de 2006 y fue directivo de la Asociación de Teledifusoras Argentinas (ATA), que se opone fuertemente a la ley.
http://www.perfil.com/contenidos/2009/09/29/noticia_0012.html
Clarín (Argentina).
Ley de medios: buscan apurar los tiempos también en el Senado
El kirchnerismo quiere sacar dictamen el viernes para votarlo la otra semana.
En el inicio de la segunda semana de tratamiento del proyecto de ley de medios en el Senado, el oficialismo pisa el acelerador en una nueva carrera contra reloj. Las espadas kirchneristas trabajan para asegurarse el apoyo en especial de los integrantes del propio bloque, emitir dictamen no más allá del viernes y bajar al recinto siete días más tarde, como indica el reglamento. El trasfondo político parece ser acotar el estado deliberativo que está generando el tratamiento del proyecto y evitar mayores desgastes.
En este caso, el apuro del kirchnerismo contiene una aparente paradoja: si logra su objetivo, la sesión será presidida por Julio Cobos. En cambio, si la discusión se prolonga hasta el miércoles 14, el vicepresidente estará nuevamente a cargo del Ejecutivo porque la Presidenta estará de viaje -como sucedió cuando el proyecto pasó al Senado- y al frente quedará el oficialista José Pampuro. Pero en el filo del número para la votación en general y con mayores dificultades en algunos artículos, sobre todo los que establecen la conformación de la autoridad de aplicación y el plazo de desinversión de un año, la estrategia oficialista procura acelerar el trámite si consigue sumar voluntades. "Cuando tengan las firmas, a los cinco minutos sacan dictamen", consideró un encumbrado senador radical. Para ello se necesita la firma de ocho de los 15 integrantes de cada una de las cuatro comisiones a las que fue girado el proyecto.
Miguel Pichetto, jefe del bloque kirchnerista, estimó como probable fecha para el dictamen el viernes y llevar el proyecto al recinto el mismo día de la semana siguiente. Por la tarde surgieron especulaciones en cuanto a no respetar los siete días desde el dictamen hasta la sesión, porque el reglamento no obliga a ese plazo sino que lo indica como lo más adecuado. Aunque en Diputados no transcurrieron ni siquiera 24 horas entre una instancia y la otra, los senadores oficialistas se comprometieron a respetar la práctica habitual de la Cámara alta y fijar los tiempos por acuerdo.
Cumplido el tercer día de plenario con audiencias, anoche se difundieron los expositores para hoy, mañana y el jueves. El radicalismo adelantó que propondrá más invitados, para seguir el viernes.
El jujeño Guillermo Jenefes, titular de la comisión de Sistemas, Medios y Libertad de Expresión -cabecera en la discusión del proyecto- mantiene en su poder "la llave" para el avance: Jenefes que ya mostró sus reparos con algunos aspectos del proyecto, será clave en el manejo de los tiempos y a su vez el oficialismo necesita de su firma en las tres comisiones que integra. El kirchnerismo únicamente tiene asegurada la mayoría en la restante, Industria y Comercio.
"Confiamos en que va a dar su firma para llevar el proyecto al recinto", se mostraba seguro, anoche, un senador K. Estimaba que Jenefes apoyará el dictamen en disidencia, y que la disputa se librará en la votación por artículos durante la sesión.
http://www.clarin.com/diario/2009/09/29/elpais/p-02008370.htm